Los últimos acontecimientos en el fenómeno de la política criolla me colocan de nuevo ante el espejismo de la sociedad que deseamos construir, y me voy cabizbajo al otro lado de la acera para evitar la coincidencia con aquellos líderes políticos; que con la frente muy en alto, la memoria febril, el pecho inflado y los bolsillos llenos; pronuncian a los cuatro vientos sus apasionados discursos:
"...y proponemos un proyecto de nacioooón para impulsar tooooooooodos mancomundos una revolución mooooral, y que al fin se ilumine el horizonte con los valores humanos que nos distinguen y desaparezcan del firmamento aquellos antivalores que nos llenan de vergüenza y nos confunden!!!!".
Mientras empuñan sus cantos de sirena con marcado acento caribeño; medio millón de dominicanos persuadidos en su inocente ignorancia, echan su voto para decidir.
Desde estas silenciosas montañas y en medio del asombro; apenas puedo reaccionar para resumir en este breve párrafo mi íntima interpretación de los hechos.
Saque usted su propias conclusiones.
mayo2008 |